En el Perú al menos un 6% de la población aún no tiene acceso a la electricidad. A pesar de ello, el país todavía no aprovecha el potencial que las fuentes de energía limpia ofrecen para cerrar esa brecha.

Solo en los desiertos de la costa, la capacidad eólica y solar podrían cubrir buena parte de la demanda nacional, pero estas y otros tipos de energías renovables no convencionales no llegan ni al 3% de participación en la matriz energética nacional.

“Es increíble, las fuentes para un crecimiento limpio nacional están ahí, es cuestión de propiciar su aprovechamiento ordenado”, sostuvo Mariela Canepa, directora de políticas de WWF Perú.

Según la especialista, el marco normativo nacional, lejos de promover la participación de energías renovables, las limita al 5% dentro del total.

Por su parte, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) ha anunciado su intención de cerrar la brechade peruanos sin acceso a electricidad al 2022 y, en ese contexto, ha resaltado las bondades de las energías renovables para llegar a zonas remotas de manera eficiente.

Canepa indicó que en 2011 el Reporte de Energía de WWF calculó que hacia el 2050 el mundo podría funcionar al 100% con fuentes renovables. “Algunos no lo creían y ahora vamos camino a eso”, declaró.

Debido al desarrollo tecnológico, el uso de energía solar y otras fuentes limpias es un proceso cada vez más sencillo y barato. En el Perú, sin embargo, no existe el incentivo para su aprovechamiento.

“No solo es el hecho de que la participación prevista de las renovables sea mínima en la matriz nacional, sino que no se permite a quienes generen – por ejemplo – excedentes de energía solar “reinyectarla” a la red y cobrar por ello”, explica la especialista de WWF Perú.